Ulrike Clemen, homeópata.
Ésta es una pregunta que se plantean muchos padres hoy en día. Especialmente, desde que se oyen tantas historias sobre los efectos secundarios de la vacuna contra la gripe A -que es la que más se ha cuestionado públicamente-, hay mucha gente que quiere saber más sobre la posibilidad de no poner todas las vacunas recomendadas.
Lo importante es saber que las vacunas no son obligatorias, sino recomendadas.
Cada vacuna significa una acción invasiva, por lo tanto los padres deberían informarse para dar su consentimiento en el caso de que quieran ponerla a sus hijos.
Las preguntas principales a las que hay que buscar una respuesta son:
1ª- ¿A quién vacunamos? ¿Cómo funciona el desarrollo del sistema inmunitario en los recién nacidos? ¿Qué influencias tiene la lactancia en la protección de los bebés?
2ª- ¿Qué son las vacunas? La idea de la vacuna se basa en la introducción en el cuerpo de un antígeno para que produzca anticuerpos contra la enfermedad. Esta idea es muy buena, ya que se quiere ahorrar al organismo tener que pasar por la enfermedad con todas sus consecuencias. ¿Es esto posible? Hay muchas dudas al respecto, empezando por la eficacia misma de las vacunas y de los anticuerpos así generados. Cabe preguntarse, además, si el hecho de contraer la enfermedad de manera natural no es incluso una forma mejor de protegernos de enfermedades posteriores, por desgracia mucho más graves. No es de extrañar, por lo tanto, que se hayan despertado dudas sobre las vacunas y que se esté analizando si la vacunación masiva podría ser una causa de que ciertas enfermedades vayan en aumento.
3ª- La siguiente pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿en qué consiste una vacuna?, ¿qué componentes tiene? Respecto al antígeno, ¿cómo es la cepa que se vacuna y cuál es la base material sobre la que se cría la enfermedad? ¿Qué transportadores se están utilizando? A este respecto, lo que más dudas ha despertado es la inyección de mercurio y de aluminio directamente al organismo, ambos conocidos como neurotóxicos y como causantes de enfermedades neurológicas. Los efectos de una intoxicación con mercurio y aluminio son fácilmente reconocibles y son la causa de que algunas vacunas hayan sido prohibidas en algunos países y otras hayan sido retiradas del mercado.
4ª- Y la cuarta y última pregunta es la que nos hacemos también cuando vamos a comprar un coche. ¿Quién nos lo está vendiendo? Nadie compraría un coche que sólo fuera recomendado por un concesionario, sino que siempre intentamos informarnos de manera objetiva. Y puesto que son las farmacéuticas las que hacen publicidad de sus propios productos, ¿resultan éstos fiables?
Aquí sólo formulo unas cuantas preguntas para que podáis ver más claro por dónde empezar a buscar una respuesta a una decisión difícil. Y por el hecho de que produce mucho miedo, es muy difícil tomar una decisión bien razonada. Normalmente, tampoco circula información sobre lo que están vacunando, ni de los efectos secundarios que podría tener este acto. En España podéis dirigiros a la ‘Liga de Vacunación Libre’, que tiene una excelente página web (www.vacunacionlibre.org), si es que queréis obtener más información sobre el tema objeto de este artículo. Incluso os la ofrecen sobre todas aquéllas vacunas contempladas en la agenda de vacunas actual.